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¿En qué consiste la intervención?
La lipoescultura se realiza con una máquina de aspiración conectada a unas cánulas que son introducidas en la zona a tratar por pequeñas incisiones en la piel (en torno a 3 - 4 mm.). Previamente se introduce en la zona suero con anestásico local de forma que la intervención resulte totalmente indolora. A la anestesia local se asocia una sedación que, controlada por el anestesista, ayuda a mantener el bienestar del paciente.
¿Existen tratamientos no quirúrgicos alternativos a la liposucción?
Actualmente se pueden encontrar diversos procedimientos que buscan la disminución de los depósitos localizados de grasa: desde tratamientos tópicos aplicados con diferentes tipos de máquinas, hasta la infiltración de distintas sustancias en la zona a tratar. Hay que considerar que, en el mejor de los casos, se podría conseguir un vaciado de las células grasas pero no su eliminación, por lo que la posibilidad de que reaparezcan los acúmulos es muy alto. Mediante la liposucción se pueden corregir de forma definitiva y en una sola intervención.
¿Soy un buen candidato parar este tipo de cirugía?
Se considera que obtendrán los mejores resultados aquellos pacientes que presentan depósitos localizados de grasa que no se consiguen eliminar con dieta ni con ejercicio. La edad, el tipo de piel, la localización del acúmulo de grasa y las expectativas del paciente, son algunos de los aspectos considerados durante la primera consulta con el cirujano.
¿Qué riesgos tiene esta cirugía?
La lipoescultura es una intervención segura siempre y cuando se realice en el entorno adecuado y por profesionales cualificados. Hay que considerar que, como en la mayoría de las intervenciones, se requiere la presencia de un anestesista que controle en todo momento la seguridad y el bienestar del paciente. La aparición de equímosis (piel de aspecto amoratado) no deben de considerarse una complicación, sino una respuesta normal de los tejidos; su presencia no debe de ser importante, se resuelve en pocos días y no es dolorosa. Entre los riesgos generales asociados a cualquier cirugía se encuentran la posibilidad de hemorragia, infección o los asociados al empleo de anestásicos. Entre los riesgos específicos se encuentran las alteraciones en la sensibilidad cutánea del Área tratada (suele resolverse al cabo de varias semanas) o las alteraciones en la forma o coloración de la piel (que pueden requerir tratamientos adicionales sino se resuelven espontáneamente). Existen complicaciones muy poco frecuentes, entre las que se encuentran la infección de la herida o el sangrado excesivo con la acumulación de sangre bajo la piel (hematoma). La presencia de embolismos grasos o tromboembolismos es altamente infrecuente.
¿Qué tipo de anestesia se emplea?
En la mayoría de los casos es una intervención que se realiza bajo anestesia local y sedación. En ocasiones puntuales, si la superficie a tratar es amplia, se puede requerir anestesia locorregional (epidural) o general.
¿Qué cantidad de grasa será extraída?
El volumen a eliminar es muy variable y su cálculo antes de la cirugía no reviste una gran trascendencia. Se debe de pensar que es más importante la cantidad que se deja que la que se quita, pues será esta la que defina el contorno corporal deseado. Es preferible realizar un retoque para extraer algo más de volumen que quitar en exceso.
No; la mayoría de la pacientes refieren cierto malestar que describen como de "agujetas", bien tolerado y que, en caso de necesidad, se controla con calmantes habituales.
Sobre las zonas a tratar se colocan unas esponjas y una prenda compresiva que deben de mantenerse durante una semana. Posteriormente se retiran las esponjas y se coloca la faja que debe de llevarse durante un tiempo que es variable en función de la adaptación de la piel.
¿Cuándo me puedo reincorporar a mi vida normal?
En condiciones normales los pacientes pueden realizar tareas que no requieran esfuerzos importantes al cabo de 24 - 48 horas. No se aconseja mantener reposo absoluto, considerándose beneficioso caminar desde el primer día (favorece el drenaje de líquidos acumulados en las áreas succionadas).
El resultado de la lipoescultura viene determinado por el volumen aspirado y por la retracción de los tejidos (piel y tejido graso bajo la piel) por lo que, si bien la mejoría existe desde el primer momento, el resultado definitivo tarda hasta tres meses en apreciarse. Con la liposucción se consigue una disminución del volumen y una gran mejora del contorno corporal. Para mantener un buen resultado, se aconseja adoptar hábitos alimenticios saludables y realizar actividad física con regularidad.
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